John Locke, aborda de una manera muy particular la obtención de la propiedad, y de la forma en que esta llega a constituirse en privada de aquel que la fabrico, partiendo de materiales que no poseen un dueño. Todo aquello que sea transformado de este modo, llega a convertirse entonces en propiedad privada.
Posiblemente en el tiempo de Locke, éste hecho era más fácil de hacer, sin embargo, hoy día, con la existencia de tanta regularización por parte de los gobiernos, no lo harían posible, porque previamente debe demostrar que dicha materia prima carece de un dueño legítimo. Ya no es tan fácil ir a una montaña y tomar una rama de un árbol, ya que puede caer en penalizaciones legales, muy a pesar que no posea un dueño particular, porque entonces será considerado como un bien de la nación.
En teoría, dichas legislaciones son para la protección del ecosistema, pero ¿qué tanto dichas normativas permiten el desarrollo de la sociedad?, se puede decir que cuando algo es de todos, no al final no es de nadie, mientras una persona no encuentra como sacar un beneficio de dicha propiedad colectiva, porque en cuanto vean que sí se puede obtener una ganancia, todos van a pelear dichos materiales.
Siempre con el ejemplo de los árboles, se puede observar como el gobierno ha intervenido en la celebración de fiesta, en las ventas de pinabetes, que se utilizar para adornar las casas con el tradicional árbol navideño. Hace un par de décadas atrás, era fácil ir al mercado y comprar una rama frondosa para la época, en donde aquellas personas que, por medio de su trabajo, en ir y cortar la rama, se constituían en dueños de las ramas cortadas, para luego venderlas libremente, y así obtener una ganancia.
Sin embargo, a finales de los años ochenta e inicios de los noventa, con el objeto de “proteger los árboles”, se implementa el famoso marchamo en la rama, para poder identificar aquellas que son legales, y las que no lo poseen, pueden ser capturados los poseedores de los mismos, e incluso ser condenados a ser privados de libertad.
Por tal motivo, hoy día, no es tan fácil decir que se es dueño del fruto obtenido a través del trabajo, y esto debido a las constantes intervenciones del gobierno, al implementar tantas normas que lejos de apoyar al desarrollo, lo limitan, generando así, mayor pobreza.
