Libertad, razón y tradición

Imagen extraída de Google, con fines ilustrativos

 
Es imperante comprender, que todo núcleo social, a través del tiempo y de generaciones, desarrolla y cultiva para sí mismos, ciertas costumbres, dicho vocablo La Real Academia Española lo conceptualiza  como un “Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico”, o bien sea, “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social”, así mismo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés), nos conceptualiza la cultura de la siguiente manera:

“…la cultura debe ser considerada como el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.”, (Declaración Universal sobre Diversidad Cultural. Una visión, una plataforma conceptual, un semillero de ideas, un paradigma nuevo. p. 4).

Edward B. Tylor (1995), en Primitive Culture, nos dice además que la cultura es

“...aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre. La situación de la cultura en las diversas sociedades de la especie humana, en la medida en que puede ser investigada según principios generales, es un objeto apto para el estudio de las leyes del pensamiento y la acción del hombre.” (Tylor, 1995:29).

Razón por la que se relaciona con el refinamiento o crecimiento individual o colectiva dentro de la sociedad, así mismo, todo aquello que por medio de la educación, ideales, o cualquier otro factor que permita identificar las distintas formas de vida, las cuales motivan el actuar, costumbres, actividad, emulación de comportamientos y conductas que el ser humano llega a transmitir de una generación a otra, en forma escrita, verbal o por imitación.

A este conjunto de factores, se les puede denominar como valores, y La Real Academia Española, lo define como una “persona que posee o a la que se le atribuyen cualidades positivas para desarrollar una determinada actividad”.

Dentro del idealismo, los valores fueron objeto de estudio por Sócrates, Platón, Aristóteles y Kant, en donde se puede decir que un valor es objetivo, cuando se encuentra fuera de las personas para hacer uso de éstos; es subjetivo, cuando proviene de la persona per se, en otras palabras, de su conciencia.  Sin embargo, en forma de materialismo, se dice que esta reside en la capacidad del ser humano para apreciar al mundo en forma objetiva, constituyéndose así en características morales inherentes a las personas.

Los valores, podríamos diferenciarlos como humanos, universales, sociales, culturales, económicos, éticos, y morales o espirituales.  Todo va en relación a lo que se esté estudiando, pero para que estos nos puedan ser apropiados para la gobernanza, es necesario hablar de tales como un conjunto o un todo, y no de forma individualizada o particular,

"Puesto que los valores no son cosas, ni elementos de las cosas, entonces los valores son impresiones subjetivas de agrado o desagrado, que las cosas nos producen a nosotros y que nosotros proyectamos sobre las cosas. Se ha acudido entonces al mecanismo de la proyección sentimental; se ha acudido al mecanismo de una objetivación, y se ha dicho: esas impresiones gratas o ingratas, que las cosas nos producen, nosotros las arrancamos de nuestro yo subjetivo y las proyectamos y objetivamos en las cosas mismas y decimos que las cosas mismas son buenas o malas, o santas o profanas". (García Morente, 1992).

Ahora bien, este conjunto de valores, llegan arraigarse en la sociedad, al grado que se convierten en tradiciones y costumbres, en el transcurso de las generaciones, las cuales, llegan a ser mucho más beneficiosas, que aquellas impuestas por legislación.

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