F. A. von Hayek, establece que el
desarrollo de la humanidad se debe “En un sentido la civilización es progreso
y el progreso es civilización”. Ahora
bien, el progreso de toda sociedad se caracteriza por la inteligencia que esta
logre alcanzar, debido a que desde tiempos históricos el hombre por su propia naturaleza,
siempre busca innovar y facilitarse su existencia, es por ello que se han
formado en grupos o clanes, y según el paso del tiempo, han crecido hasta
desarrollarse en una civilización.
Ahora bien, dentro de toda
civilización, no todos tienen las mismas posibilidades económicas, creando con
ello una desigualdad, que lejos de ser un obstáculo para el progreso, lo
impulsa tal y como lo menciona Adam Smith, cuando dice
“En un estado
progresivo, mientras la sociedad avanza tras sus mayores adquisiciones, más
bien que cuando ha adquirido su total complemento de riqueza, la condición del
trabajador pobre, integran del gran cuerpo del pueblo, parece ser más feliz y
de más confortable vida. Tal tradición
es dura en los estados estacionario y miserable en los decadentes. Es estado progresivo es realmente el alegre y
cordial estado para todos los diferentes órdenes de la sociedad. El estacionario es aburrido; el decadente,
melancólico.”
Hayek, con relación al enunciado
de Smith, nos explica que aquellas personas que poseen una alta posesión
económica dentro de una comunidad, tienen la posibilidad de tener a su alcance
los mayores avances tecnológicos que el mundo pueda ofrecer, sin importar el
costo que esto implique; mientras tanto, el resto de la población que carece de
los mismos recursos que los primeros, se ven privados de dichos lujos, lo que
ha provocado en muchos politiqueros o demagogos utilizar éste argumento para
atacar a los que sí pueden gozar de dichos avances, generando con ello un caos
social. Lo que nunca se ponen a
considerar y mucho menos a pensar, es que mientras que los adinerados pueden
costear estos productos, ellos mismos son los que pagan toda la investigación
que conlleva el desarrollo tecnológico, puesto que la producción es limitada y
restringida para aquellos que sí puedan pagarlo. Después de que los productos han sido
depurados tecnológicamente hablando, y desarrollado los mecanismos de manufacturación
a bajo costo, hacen que sea más accesible para la población el acceso a dicha
tecnología, puesto que se empieza a tener una fabricación en masa.
Este último punto, de que los
ricos proveen el desarrollo a la sociedad, y que con el tiempo lo hacen más
accesible a la población, no es percibible por aquellos, que únicamente se
aprovechan de la ignorancia que el mismo desarrollo genera, lo cual es triste y
lamentable, pero real.
Ahora bien, al parecer las
personas padecen de memoria a corto plazo, ya que no recuerdan que por los años
de mil novecientos ochenta, cuando una persona necesitaba tramitar su línea
telefónica, era necesario hacer una fila por más de tres días, incluso dormir
en las afueras de la extinta empresa de telecomunicaciones denominada GUATEL, y
si bien le iba, le daban una línea telefónica, pero para que pudiese ser
instalada, había que esperar años para que se la colocaran y todavía así, le
cobraban la instalación de la línea telefónica.
Muchas de las personas que hicieron cola en los años de mil novecientos ochenta
para la adquisición de una línea telefónica, murieron sin poder verla instalada
en su hogar. Posteriormente, en la
década de los años mil novecientos noventa aparecen los primeros celulares, los
cuales eran excesivamente caros en su costo de minuto entrante y saliente, sin
embargo, era una alternativa a las tan limitadas y restringidas líneas
telefónicas terrestres. Para ese
entonces, pocas personas podían tener una línea telefónica o un celular, sin
embargo, a inicios del segundo milenio, empiezan a venir empresas telefónicas
del extranjero, los cuales proveen un gran salto en el área de telefonía en el
territorio nacional. A raíz de este
evento en la historia guatemalteca, hoy es posible comprar un celular que posea
una línea activa en forma inmediata, o incluso solicitar una línea telefónica
para la casa. Ambas alternativas, hoy
por hoy, no sólo ofrecen la posibilidad de voz, sino también de datos dentro de
la misma línea. Esto era algo imposible
de pensar hace apenas veinte años atrás.
Así como se ha observado con la
telefonía en Guatemala, hay muchos otros avances de los cuales hoy la población
en general ha sido beneficiada, por aquellos que se les considera como
privilegiados, debido a su posición económica dentro de la sociedad. Sin embargo, lo más importante a considerar
entre todo este desarrollo, es que se debe tener cuidado que no se produzca un
monopolio artificial sobre estos beneficios que el desarrollo promueve a la
sociedad, si bien es cierto, que existirá un monopolio natural, éste a diferencia
del artificial, será para el progreso del bien común de la sociedad, tal y como
la misma historia muchas veces nos lo ha demostrado.
